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Mostrando entradas de enero, 2024

Nunca

Nunca leeremos a Marx, nunca leeremos a Nietzsche, ni a Maquiavelo, ni a Descartes, ni mucho menos a Platón o a Aristóteles... Ni siquiera podemos aspirar a leer a los pensadores actuales. Estás leyendo, como mínimo, la traducción de la traducción de la traducción de una copia de la traducción del original, sólo imagina cuántos matices se han perdido por el camino, ¿eres capaz de hacerlo? Muy bien, veo que eres un pupilo aplicado, ahora imagina cómo dentro de una misma lengua pueden variar las palabras y sus significados en unos pocos años. Y ahora las relaciones que se establecen entre las palabras y su asociación mental, pero esta vez teniendo en cuenta que hay sutiles o drásticas variaciones según el territorio en el que te encuentres, ¿eres capac de atisbar el problema que trato de plantear? Es como si estuvieramos destinados a no entendernos...textos purgados, pensamientos sesgados, ideas lunáticas, nadando en un mar de espejos, tratando de agarrar pedazos de nubes. Todo fluye cua...

Madurar

Madurar es darse cuenta de que la vida no es tan gozosa como nos la pintaban.

Fe

¿Qué importa que los niños crean o no en cuentos de hadas? ¿Qué importa si pueden o no distinguir entre lo que es real y lo que no? ¿Acaso vosotros podéis daros el beneplacito de afirmar rotundamente que distinguís entre lo que es real y lo que es ficción? Habitamos un mundo de ilusiones magia. Nada es lo que parece ser si lo observas con detenimiento. Hasta los átomos parecen rebullirse ante el acoso de nuestra mirada. ¿Qué importa, pues, si nada de lo que creemos es cierto? ¿Qué importa si más haya de las puertas no hay Dios, ni Lucifer, ni la nada?  Habitamos, como suele decir ella, en ruinas de una civilización antiquísima. Tan antigua que sus nombres son polvo en la memoria. Tan antigua que no sabemos el porqué de nuestros actos. Todos ellos, espectaculares o insulsos, están supeditados por el pasado.  El árbol yace podrido en el camino, los animales se regozan ante el frío invernal, el cielo contempla estupefacto las obras del hombre, el lobo abre las fauces por el delei...