Nunca
Nunca leeremos a Marx, nunca leeremos a Nietzsche, ni a Maquiavelo, ni a Descartes, ni mucho menos a Platón o a Aristóteles... Ni siquiera podemos aspirar a leer a los pensadores actuales. Estás leyendo, como mínimo, la traducción de la traducción de la traducción de una copia de la traducción del original, sólo imagina cuántos matices se han perdido por el camino, ¿eres capaz de hacerlo?
Muy bien, veo que eres un pupilo aplicado, ahora imagina cómo dentro de una misma lengua pueden variar las palabras y sus significados en unos pocos años. Y ahora las relaciones que se establecen entre las palabras y su asociación mental, pero esta vez teniendo en cuenta que hay sutiles o drásticas variaciones según el territorio en el que te encuentres, ¿eres capac de atisbar el problema que trato de plantear?
Es como si estuvieramos destinados a no entendernos...textos purgados, pensamientos sesgados, ideas lunáticas, nadando en un mar de espejos, tratando de agarrar pedazos de nubes. Todo fluye cuando el sueño te envuelve, el futuro es distante pero ahí está, expectante, a robarme de nuevo. ¿Qué nuevas traes; tristeza acaso, incertidumbre, temor, desasosiego, cansancio?
El superhumano tampoco se cansa, ¿alguna ventaja debía tener el carecer de sentimientos, no?
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