Las ciudades y el deseo IV:

 Deseos, deseos y más deseos.

 Piérdete en el inmenso recorrido de los deseos.

Extravíate en tu propia mente mientras buscas aquello que añoras en tu vida.

Ve en busca del nombre del viento y no vuelvas hasta encontrarlo.


Imagina, diseña, construye y haz realidad aquello que sigue tu voluntad. 

Usa, gasta o desperdicia tu vida en un futil sueño que no será, y con suerte, más que un  borroso recuerdo de eso que querías creer que era tu voluntad.

Imagina todo cuanto quieras y siempre que lo quieras. Disfruta del poco control que tienes en tu mente.


Infinitas posibilidades, incontables realidades...pero un único acierto. 

¿Qué tan lunático se debe estar para querer rehacer el mundo según tus deseos?

¿Cómo evitar que tu paraíso se transforme en el infierno de otro? Porque, siendo realistas, llegará el momento que tengas que dedicir si aplastar o no a otro con sus propias aspiraciones. 


Y lo que sería peor, ¿qué harás cuándo el mundo te diga que estás equivocado? ¿Te achantarás o empujarás con más fuerza para mantenerte? ¿Tendrás la fuerza necesaria para hacer retroceder al mundo cuándo te diga que el equivocado, el erróneo, el malo...eres tú?

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