Desesperación.
Huye de la realidad. Escondete en un oscuro rincón donde ni los monstruos osen asomar. Tira, rompe, desgarra. ¿Qué sigue ahora? ¿Qué quería decir? ¿Era tan poco importante? ¿Por qué digo estas tonterías? Parezco un lunático sin siquiera pertenecer a ellos.
Nadamos y nadamos sin rumbo fijo. Unos creen saber su destino y nadan con ritmo planificado, otros patalean más que nada pues no conocen siquiera a donde van. Mientras que algunos, seres iluminados o locos sin remedio según los ojos, se dejan arrastrar hacia las profundidades del abismo. Y luego están los otros, aquellos que flotan, aquellos pasivos, aquellos que han perdido toda esperanza, aquellos que irónicamente dejan su vida al azar, aquellos que no se encomiendan ni a si mismos.
Comentarios
Publicar un comentario