El Ojo de Dios.
Nada es cierto. Todo conocimiento o creencia puede ser descartada o borrada de la faz de la Tierra. Toda realidad es percibida con unos anteojos característicos, ningún ser vivo tiene uno igual a otro o está excento de tenerlos. Nadie (¿nada? puede observar una realidad y no alterarla de modo alguno. Partimos de unas premisas previas, y adquirimos más con la experiencia.
Esto es así porque todo ser está ligado, de forma inequívoca, a una interpretación de su entorno. Un león no puede ser sólo un león, pues eso supondría la muerte a aquel que no viera al león como un peligro, un fuego, una fruta, una roca, una tormenta, un río...todas esas realidades materiales no significan nada para aquello que carece de vida, pero para una entidad orgánica supone la diferencia entre vivir o morir.
La llamada "visión pura" de la realidad no es más que una forma orgullosa de decir que todos los ojos deberían mirar la realidad de la misma forma, no es más que un futil intento de alcanzar un "estado de iluminación" all que resulta imposible de llegar.
Camino se hace al caminar, experiencias se forman al experimentar, premisas se forman al vivir...Es necesario prejuzgar para sobrevivir, la naturaleza lo demuestra a cada momento. El miedo a lo desconocido es quizás lo más racional que tenemos, no puedes correr riesgos si lo que ansías es existir.
El Ojo de Dios es esa visión sin adulterar, una visión panorámica de un mero espectador al que le es indiferente el resto, un ser que habita un plano superior que no siente si no que únicamente Observa. Esa es una forma de mirarlo, y la que en lo personal adquiere más fuerza.
La otra es decir justo lo contrario. El Ojo de Dios visualiza cada ápice de Realidad desde infinitas perspectivas, "es aquel que ve a través de muchos". Lo experimenta todo desde infinitos ángulos, y al hacerlo adquiere una totalidad de sentimientos, pensamientos, conocimientos...
Una entidad de este tipo no podría ser capaz de ignorar todo lo que ocurrío, ocurre y ocurrirá en el mundo. No podría aguantar la demencia de incontables mentes, no podría soportar todos los llantos ni todos los ríos de sangre que por la Tierra han corrido, no podría aguantar el peso de la malicia que pesa en cada corazón...
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