Farol.

Un pensamiento atraviesa mi mente como una fugaz estrella, desaparece por supuesto, pero no sin antes mostrarme un sendero desconocido o que quizás ignoraba deliberadamente. Siempre hablo de la oscuridad que nubla mi visión, de las tinieblas que se ciernen en el firmamento, de la oscuridad tragandosé la luz, del cansado viajero que pierde el rumbo al no discernir ni la luz de las estrellas...

Todo es azabache cuando la luz se esconde. Rabia, rabia contra la luz que se esconde."Busca la luz, viajero"-dices mientras clavas tu puñal en mi espalda. "Búscala y sé feliz"-dices mientras me precipito al abismo. Todo es oscuridad, objetos intangibles palpan mis manos, pierdo la consciencia por momentos, todo se vuelve más borroso, un cálido hormigeo recorre cada fibra...¿quién podría resistirse a semejante tentación?

Pero no, no otra vez, el pasado queda atrás y no hay tiempo de remordimientos o pena alguna, el futuro no será brillante, podré no tener farol alguno en mitad de la eterna noche...ja, ¿quién necesita una antorcha cuando es la luz misma?

¿Estoico? ¿Valiente? ¿Cabezota? JA, esta es la mejor parte de haber tomado una decisión. Aunque el resultado se haya decidido, trataré de jugar una bella partida.

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