La Humanidad de la Humanidad: Comienzo del viaje (preliminares de los preliminares)

No somos ni un gramo de arena en el vasto universo, y sin embargo somos el grano de arena con más relevancia de nuestra conocida actualmente realidad. Ahora mismo somos polvo en el viento, quien sabe si en el futuro seremos la tormenta de arena que crea y destruye a su paso. Seres inteligentes e irremediablemente ineptos, esto es parte nuestra naturaleza. Lobos de nuestros semajantes y de nossotros mismo, mas pastores en momentos de lucides. Seres que establecen la veracidad de las cosas con la mayor facilidad y el menor cuidado. Somos nuestros propios demonios que aguardan en la oscuridad para extinguir a la luz, ¿qué pestilencia es, pues, el hombre?

Cada hombre es sujeto representativo de la propia humanidad. Cada ser humano lleva en su genoma lo ue un hombre es, a partir de ahí se manifiestan los alelos adecuados y las experiencias se encargan de forjar su temperamente inacabable. Somos un compuesto infinito de infinitos patrones, somos lo que somos.

La realidad es un tapiz de infinitas hebras entrelazadas entre sí. Nosotros somos arrogante e imbéciles, separamos y señalamos una hebra, entonces decimos contentos "está es la verdad, miradla bien" y con una sonrisa de oreja a oreja nos vanagloriamos y rebozamos en ella como cerdos en una pocilga. ¿Cómo puede ser que seres tan inteligentes y con tanta perspectiva caigan en el engaño de ver las cosas desde una rendija de la puerta? ¿Es que acaso la realidad no esta entrelaza entre sí, de verdad crees que las mareas no afectan a la fauna y flora, a los arrecifes, y todo ello en si también?

Viejos bastardos zalameros, ¿tendríais valor de decir ahora que hay que enseñarle la humanidad a la humanidad? JAJAJA, ¿realmente creeís que quedan suficientes sabios que en este mundo a los que le interese algo más que la sobrecarga de estímulos sensoriales? JAJAJA, tendreís suerte si encontraís a unos pocos de aquellos que se alejan del mundanal ruido y se retiran a la soledad del ermitaño. Incluso yo no quedo exento de caer, de ello debo el nombre del blog "el Sinuoso Sendero" que hace referencia a lo rápido que vuelves a la cueva de Platón, y volverme un robot más que avanza por la vida con un futuro esperanzador y sin tres neuronas vivas.

Comentarios

  1. Para que yo me llame Ángel González
    Ángel González






    Para que yo me llame Ángel González,
    para que mi ser pese sobre el suelo,
    fue necesario un ancho espacio
    y un largo tiempo:
    hombres de todo mar y toda tierra,
    fértiles vientres de mujer, y cuerpos
    y más cuerpos, fundiéndose incesantes
    en otro cuerpo nuevo.
    Solsticios y equinoccios alumbraron
    con su cambiante luz, su vario cielo,
    el viaje milenario de mi carne
    trepando por los siglos y los huesos.
    De su pasaje lento y doloroso
    de su huida hasta el fin, sobreviviendo
    naufragios, aferrándose
    al último suspiro de los muertos,
    yo no soy más que el resultado, el fruto,
    lo que queda, podrido, entre los restos;
    esto que veis aquí,
    tan sólo esto:
    un escombro tenaz, que se resiste
    a su ruina, que lucha contra el viento,
    que avanza por caminos que no llevan
    a ningún sitio. El éxito
    de todos los fracasos. La enloquecida
    fuerza del desaliento...

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