Ruinas.
Maravillarse de la magnificencia de nuestro mundo y de sus seres.
Contemplad, mientras podáis ,la belleza y luminosidad de nuestras creaciones.
Estos mismos palacios que ahora habitáis, se convertirán en vuestra tumba por toda la eternidad.
Todos conoceréis la verdadera naturaleza del ser humano, y lamentareís haberla subestimado.
Sólo un momento se necesita para que la masacre acontezca, años son necesarios para olvidarla.
Nada. Ya no queda nada, ni las ruinas. Ni siquiera la sombra de lo que en su día fuimos. ¿Qué pecado cometimos? ¿Nos pasamos de orgullosos al romper el equilibrio?
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