Sobre la Sociedad.
Vosotros podréis exiliarme de mi ciudad, podréis llamarme perro, impío, sucio, traidor, mísero, indigno o cualquier insulto falaz que se os pueda ocurrir, podréis empujarme a un cruel e inmerecido exilio, mas yo os condeno a permanecer atados a esta ciudad en mutua compañía. Vuestros días serán largos y terribles, acabaréis por aborrecer la compañía de la que ahora os vanagloriáis, vuestro paraíso terrenal será engullido por las imparables llamas de la codicia y la masificación. No os quedará lugar seguro al que llamar hogar, todo se volverá un infierno del que no podréis escapar.
Como decía el fulano de Maquiavelo, ¿es el hombre malo por naturaleza, o es la sociedad quién lo corrompe? Desconozco cuán diferente es la sociedad actual de la vivida por Maquiavelo, sin embargo no creo que sea muy diferente. Parece que en todas las épocas y lugares siempre se repiten los mismos patrones de comportamiento y resultado, no parece que la codicia y la crueldad sea una cosa situada en un punto específico y tiempo concreto. Cada vez creo con más fervor que algo mueve al humano a hacer el mal, o como mínimo a no hacer el bien, pues demasiado fina es la línea que separa el bien y el mal como para que un joven ignorante como yo se atreva a definirla, limitándola así a un camino preseleccionado.
Nada es verdad, todo está permitido. Los cimientos de la civilización son frágiles teatrillos, es necesario establecer reglas y códigos de conducta para mantener un orden (1). Una población de la magnitud actual está condenada irremediablemente a su colapso, demasiadas son las cosas que podrían precipitarnos y escasas son las que nos salvarían. Piensa por un momento en la ingente cantidad de información que circula, y cuanto de ella puede ser mentira. Una pequeña mentira, un pequeño desajuste, una ínfima chispa, y todo se irá a la mierda. La gente se cree dueña de su propio destino, realmente creen tener algo de poder en las masas, siguen ciegamente a un pastor y no se separan de su sendero.
La masa tiene el poder de crear o destruir una civilización, mas no hay masa que se guié a sí misma. Alguien o algo gobierna sobre la horda, una entidad dirige el paso del tsunami sin que este se percate siquiera de la soga que ata su cuello. Cualquier pensamiento es temporal, ¿acaso tu ideología va a ser diferente? Oh, joven cachorro, cuán equivocado estás. Crees que tus actos son propios y sólo responden a tu mando. Todos estamos controlados e influidos por el exterior. Yo no estoy exento de la maldición, sólo soy consciente de que estoy maldito.
(1)La naturaleza no siente ni pena ni gloria por tu existencia. Aceptar esto es el primer paso para darse cuenta de que hemos tenido que crear nuestra propia naturaleza para seguir sobreviviendo, hemos llegado por x o por y a un estado de vivencia apartado de la mera supervivencia; ¿por qué pintar?, ¿por qué amar?, ¿por qué el afán de conseguir dinero? Porque estos son los requisitos que te permiten sobrevivir o vivir en esta nueva realidad. Si tienes dinero no morirás de hambre y sufrirás menos riesgo de caer en depresión (trabajar para vivir, vivir para trabajar), amar mantendrá a raya la soledad durante un tiempo y luego volverá con más fuerza, como si nunca se hubiera ido sólo arrinconada en una esquina de tu mente. En resumen, distinto entorno significa distintas necesidades o factores; si los tienes vives si no, te vas al pozo. Eso no ha cambiado en absoluto, ahora bien ¿qué crees que le pasa a un helecho cuando lo trasplantes a un desierto, acaso crees que el resultado será distinto en los humanos? JA.
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