Sociedades.

Estamos compuestos por sociedades: individuales, duales, familiares, locales, nacionales, internacionales, gremiales, sociales, pequeñas, medianas, grandes, gigantescas, inimaginables... Sin embargo, todas comporten una característica común: los códigos de conducta. 

No hay sociedad que no tenga reglas, leyes, regulaciones, códigos...ni siquiera una que prohiba, en su misma esencia, la implantación de los mismos, pues eso sería en si mismo una prohibición acerca de la inhabilitación del individuo o individuos de imponer reglas. Es lógica viciada, también similar a la pescadilla que se muerde la cola.

En fin, dejando de lado la imposibilidad de una sociedad sin reglas, voy a hablar del motivo: ¿por qué tendría que haber reglas en mi primera instancia? Parece una pregunta sencilla de responder o de negar, no obstante la respuesta se remonta a hace mucho, mucho tiempo atrás cuando todavía éramos nómadas y éramos los últimos eslavos de la cadena alimenticia.

Para sobrevivir tuvimos que agruparnos en grandes grupos (grandes en comparación con las características de la época, dato de interés: la mayoría de mamíferos viven en grandes grupos o fuertes agrupaciones) que resistieran los ataques de animales, que pudieran cazar grandes presas para alimentarse, que asegurara el futuro de la especie/ grupo. Pero una agrupación siempre necesitará de reglas, de códigos, de jerarquías...que mantengan un control sobre los individuos del grupo (incluido el "líder"). Una sociedad sin reglas sería como un organismo sin sistema nervioso central, quizás funcionaría durante un tiempo pero al final sucumbiría y además en pésimo funcionamiento. Tendría un funcionamiento deficiente.

La verdadera pregunta es: ¿es la sociedad quién sirve al individuo, o el individuo quién sirve a la sociedad? ¿Estamos acaso en un relación simbiótica (ficción-realidad) en la que el individuo se beneficio a sí mismo a través de unas cadenas ficticias y autoimpuestas? 

¿Quién está bajo el yugo de quien?


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