Alegría.

Ante toda la perversión y toda la crudeza que los humanos y el mundo parecen generar, algunos pocos intentan difundir la felicidad sin distinciones, intentan hacer más amena la vida de otras personas a través de la suya propia...les regalan su tiempo y su ser.

Creo que viví un momento así hace poco, una traición esperada que deja una herida abierta que necesita ser suturada. No me considero una persona empática ni con la capacidad de ayudar a los demás, y aún así creo que hice lo más apropiado. 

Unas palabras habrían sonado vacías pues yo de amor y desamor no entiendo, un abrazo sólo habría conseguido que terminara llorando..sin embargo; una sonrisa, una cálida sonrisa cómo nunca me han salido, una sonrisa que comprendía su dolor sin saberlo, una sonrisa tranquilizadora que expresaba que todo estaba bien, una sonrisa que creo que alegra al más triste corazón.

Ahora dudo sí hize bien o actué como un completo idiota, supongo que ya no importa. El tiempo acabará por dar todas las respuestas desgraciadamente. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una guitarra sin música.

¿Y qué más le puedo pedir a esta vida?

Sobre la categoría de virus, bacteriófagos, y demás formas "abióticas"