Es raro.
¿Necesito una entrada entera sólo para explicar esto, en serio? Bueno, pues que así sea. Es raro de explicar este sentimiento de querer hacer feliz a quienés me acompañan y ayudan en este viaje. Hay formas muy variadas de ayudar, un abrazo, un beso, unas palabras...una sonrisa. A ti quiero regalarte (no hay verbo que exprese este sentimiento...ni hacer, ni dar, ni regalar se ajustan completamente) toda la felicidad, ayuda y tranquilidad que pueda darte y toda la que tú quieras recibir de mí.
Quiero que seas una persona importante en mi vida, quiero mantenerte cerca de mis pensamientos, quiero grabarte a fuego en mi memoria...¿querrás lo mismo? Ahora sólo queda esperar, el tiempo dirán si aquellas palabras eran vacías y sólo eran para calmar al niño aterrorizado y al adulto cansado. Ya no es tristeza, dolor o agonía...es apatía, que creo que es peor.
Ojalá pudiera ser como el resto en muchos sentidos...quizás yo esté mal, quizás sólo deba matar el tiempo con personas, simplemente en una continua caza de felicidad y placer, quizás sólo deba abandonarme a los más mundanos instintos pero me niego a llegar a ese punto, quiero compartir mi tiempo y mi vida con alguien que no vaya a desaparecer en cuanto no le convenga. Creo que la amistad, y sobretodo el amor, es más que eso.
Comentarios
Publicar un comentario