Pues nada.
Ya no sé que pensar.
¿Así se acaba todo? ¿Hasta aquí han llegado mis esperanzas? ¿Hasta un "pues nada"? ¿De qué me han servido tantas promesas, tantas lágrimas, tantas agonías y tanta felicidad si al final has decidido darme por perdido?
Nunca me abandonarías, dijiste. Nunca te dejare solo, prometiste. Siempre seremos amigos, contestaste. Y aquí he vuelto, todas las palabras que no te puedo decir las digo aquí, ya no se lo que quieres o lo que buscas, sé directa si lo que quieres es no volver a verme más, sé directa si lo que quieres es no volver a hablar más conmigo, sé directa si quieres que desaparezca de tu vida.
Pero hazlo rápido, haz que sea lo menos doloroso posible, acaba ya con mi sufrimiento de un tajo, no puedo obligarte a nada, ni si quiera a que me ayudes, mi alma sabe bien que lo he intentado, que he prometido muchas cosas, que te he dicho muchas cosas, que lo único que te he pedido ha sido tiempo...y que ni eso has querido darme.
¿Cómo esperas ahora que no me hunda más en el pozo? ¿Cómo esperas ahora que salga a flote? ¿Cómo esperas que vuelva a ver la luz de la misma forma? Me has cambiado un poco, ahora tendré que volver a cambiar, ¿es eso lo que querías? ¿Sólo querías jugar conmigo o que? Ya no sé qué creer, ya no sé si creerte. Por favor acaba ya con esta agonía, si no quieres volver a saber de mí dímelo, sólo dímelo por favor, será más fácil que alargar el proceso.
Yo ya estoy cansado, me estoy cansando de repetirnos una y otra vez que no intentemos, que sólo es tiempo lo que te pido. Y ahora ya ni eso, te pregunto con un nudo en el corazón que si quieres seguir hablando, yo ya sé la respuesta, claro que la sé, no quería creer que ya no quisieras hablar conmigo, no quería creer que quisieras perderme de vista, no quería creer que ya quisieras deshacerte de mí. Quizás el capricho fui yo, quizás el juguete fui yo, quizás nunca te importé...ya no importa supongo, sólo queda avanzar, avanzar, avanzar hasta desfallecer...
Y yo soy un tonto, y aún quiero arreglarlo, y aún quiero verte, y aún quiero confiar en ti, y aún quiero quererte. Pero la vida no puede ser bonita, siempre tiene que ponerme pruebas que me hagan desesperarme.
¿Con qué cara me planto yo ahora en la puta discoteca? Sí voy a ir por ti carajo, sí lo hago todo por la estúpida e inútil esperanza de arreglar algo que ni siquiera asumes. Ya no hay tristeza, ni dolor, ni desesperación...es peor que eso, ya sólo me resigno a ver cómo arde mi vida.
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