Rendición.

Tener miedo es normal, dejar que te controle no lo es. Tener dudas es normal, que hagan que huyas no lo es. No digo que todos los caminos sean de dorados y con pétalos de rosa.

Las palabras no salen, fíjate en mis ojos cuando te miro, no serán necesarias las palabras. Para ser un buen amante tienes que ser un luchador, porque ¿qué clase de amor es ese por el que no se lucha? 

Llevo mucho tiempo rindiéndome; con la gente, con mis sueños, conmigo mismo...creo que ha llegado el momento de luchar, aunque sea un lucha sigilosa, oculta, templada y lenta como los días de otoño, pasos firmes para alcanzar el objetivo...aunque sangre y tenga que pararme a descansar un poco...los ojos fijos en el objetivo.

Otra vez haces lo mismo joder, otra maldita vez que me ilusionas y acabas partiéndome en mil pedazos. Ni conversar puedo, para un triste plan que tenía contigo...ya no sé, ya no sé qué más hacer por dios, háblame ya, dime lo que piensas y ya está pero no juegues conmigo de ese modo.

Ya no sé qué pensar, un día dices que te gusta hablar conmigo y al siguiente me ignoras, aprovecho cada momento que tengo para responderte y tú me ignoras deliberadamente.
Un día me dices cosas que sólo le dirías a alguien especial para ti, y al siguiente creo que soy un simple desconocido. Ya no sé, ya no sé, ya no sé...eso es lo que más duele.

Las dudas me asaltan sin descanso, me sostengo en un pilar que se derrumba. Siempre en línea, siempre activa, pero no eres capaz de responder un mísero mensaje...uno muriéndose del asco, uno preocupado por lo que pudiera haber hecho mal, uno perdiendo por momentos las ganas de seguir...y a ti te da igual. Dime de una vez, ¿es eso?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una guitarra sin música.

¿Y qué más le puedo pedir a esta vida?

Sobre la categoría de virus, bacteriófagos, y demás formas "abióticas"