Tiempo.

Sí sólo es tiempo lo que pierdo, ¿cuántas nuevas cicatrices seré capaz de conseguir, como medallas en un uniforme militar? 

Son recuerdos de heridas pasadas que se muestran como insignias de que sigo vivo. Donde hay cicatriz no hay sensibilidad, ese es el único problema.

No sé si quiero volver a ser una impertérrita piedra, incapaz de reaccionar incluso ante las lágrimas de su madre.

No sé si quiero volver a ser la sombra que sostiene todo el peso de su mundo.

El niño alegre quiere intentarlo, no le importa el riesgo. El viajero experimentado se está dejando arrastrar por la ilusión del niño, no sé por cuánto tiempo le dejará seguir así.

Los generales me ven débil de nuevo. Les veo ansiosos por arrebatarme el control otra vez. No sé imaginan la sorpresa que les espera tras las puertas de piedra. 

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