Baúl.

Anegada sala. 

Me siento usado como un juguete nuevo que ya tiene un pie en el baúl de los olvidados. 

Me siento roto, completamente roto por la cruda realidad. Dime qué es mentira, ¿es mentira, no?

Es inútil preguntar cuánto te queda, es inútil suplicar por cualquier cosa, es inútil tener esperanza.

Me creía un estoico. Estúpido de mí, ya he tropezado con la primera piedra. Espero que la luna sea clemente conmigo, y que el rocío borre mis huellas.

¿Por qué duele tanto joder? ¿Por qué salí de mi puta cueva? ¿Todo para esto? 

Y tú te irás, o yo me iré, o simplemente tomaremos caminos separados... pero tú seguirás viviendo, como si nada hubiera pasado, como si todo hubiera sido un sueño. Y yo tendré ganas de saltar.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una guitarra sin música.

¿Y qué más le puedo pedir a esta vida?

Sobre la categoría de virus, bacteriófagos, y demás formas "abióticas"