Cansado.

¿Ayuda? 
¿Le hablo? ¿No le hablo? 
¿Quieres acabar ya con esta "farsa"?
¿Sigo intentando que no me abandone, o desisto? ¿Por qué es tan difícil?
¿Por qué no puedes decirme la verdad? 

Joder que imbécil soy, y que agotado me siento. ¿Qué se supone que debo hacer maldita sea? ¿Por qué tengo que olvidarte, por qué tengo que olvidar a alguien? 
¿Acaso esa no es la belleza de la vida: los recuerdos?

No quiero olvidar a nadie, no quiero perder a nadie. Es un sueño estúpido, uno de tantos que tengo, pero es de lo poco que me da consuelo. Luego todas estas conversaciones me parecerán banales casi cómicas, mi yo del futuro pensará en lo chiflado de que estaba y en lo poco coherente de mis palabras.

Y aún así, aquí estoy, aguantando sin un motivo claro, una tormenta que sólo está en mi mente.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una guitarra sin música.

¿Y qué más le puedo pedir a esta vida?

Sobre la categoría de virus, bacteriófagos, y demás formas "abióticas"