Confesiones.

Confieso mi egoísmo en las palabras que escribí y pronuncie. La vida no es amable con nadie, y menos contigo.

Es un error garrafal dar por hecho que tú no sufres, no lo expresas, no lo dices pero si lo sientes, si lo padeces.

Por eso te pido perdón de nuevo. Me importas mucho aunque a veces no lo demuestre o demuestre todo lo contrario...

Sabes tanto como yo que es difícil comportarse con otras personas, aunque tú ya no seas una "persona", tú no eres gente, tú eres mi niña bonita. Cualquier decisión que tomes te hará sufrir, lo sé.

Por eso, decidas lo que decidas hoy, lo aceptaré porque sé el valor que habrás necesitado para dar esa respuesta, porque sé lo que habrás pasado sólo para pensarlo, y más para decirlo, habrá sido muy doloroso.

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