Cuentos de cuna I.

Érase un niño feliz, un niño normal tirando del montón. Un niño que no le importaba socializar, ni hacer nuevos amigos.

Para bien o para mal, este niño aprendió a muy temprana edad lo cruel que pueden llegar a ser las personas, incluso en su edad más tierna.

¿Qué hizo que esos angelitos se transformarán en semejantes demonios carentes de empatía? ¿Puede que esa fuera siempre su verdadera naturaleza, y la otra solamente fuera una careta?

¿O es que acaso el cambio fue del niño? ¿Quizás fue él quien causo su propio martirio? ¿Tuvo él la culpa de todo lo que le hicieron en el pasado?

Supongo que eso ya no importa. El niño creció, crecío en un entorno inhóspito, creció solo, creció con miedo. Al final ocurrió lo más esperado, ese niño se volvió solitario y temeroso... también se volvió agresivo, rehuía el contacto físico porque lo asociaba al dolor y al miedo. 

Hasta el mismo se sorprendió cuando le clavo un boli en el ojo a un niño inocente que sólo se interesaba por él, antes y después de eso ya ocurrían "incidentes" por lo que este niño no disfruto de un recreo hasta mediados de primaria.

Se encerró en sí mismo, claro. Acabó desarrollando unos gustos y aficiones que nadie más tenía; mientras otros salían con sus amigos, él se la pasaba jugando a la play, mientras otros practicaban algún deporte, él se quedaba leyendo en su casa, mientras otros escuchaban música normal, él encontró estilos diferentes y desconocidos...él era libre en su propia jaula dorada.


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