¿Mala decisión?

No me quieres del mismo modo que yo te quiero. Quizás nunca me quieras del mismo modo que yo te quiero. Esa es una realidad que tengo que aceptar.

El futuro es incierto, es verdad. Pero no quiero que los sueños de un triste loco desgarren los lazos que hoy nos unen.

Será duro dejar de verte tal como te veo ahora. No entraré en detalles porque me parece injusto intentar prestarte mis ojos para que veas tal como yo te miro.

Quizás fue una mala decisión, no lo sé. Yo no me arrepiento de la decisión que tomé aquel día. Estuve ardiendo a fuego lento con la esperanza de que llegará el momento...pero ahora es inútil.

Ya no tiene solución. Recoges lo que siembras. Yo elegí amar en silencio y con paciencia en un mundo desbocado que no tiene freno, un mundo que no para por nada ni por nadie.

Aún así no me arrepiento... tenerte en mis pensamientos me ayudó en mis momentos más oscuros, me ayudó cuando creía que no podía continuar, me ayudó aunque no hubiera razón para hacerlo.

Me ayudaste mucho, me ayudaste aunque no estuvieras, me ayudaste aunque no lo supieras, me ayudaste aunque estuvieras sólo en mi cabeza.

Y en parte te quiero por eso. Te quiero de mil maneras y modos... despeinada o peinada, cansada o radiante, con o sin vello, triste o contenta, enfadada o encantadora, con o sin granitos, con o sin lunares... te quiero demasiado, aunque creas que es un capricho temporal.

Y sin embargo también te quiero a mi lado, y yo quiero estar a tu lado, ese es otro de los modos en los que te quiero. Quiero ayudarte y que me ayudes, quiero hablarte y que me hables, quiero alegrarte y que me alegres... aunque tenga que ser como amigos.

Y no digo que vaya a ser fácil verte como una amiga, me llevará (o nos llevará si quieres ayudarme) tiempo y esfuerzo pero creo que la recompensa valdrá el precio.

No quiero desgarrar los lazos que hoy nos unen sólo por querer tensar más de lo que pueden soportar, te pido lo de siempre, tiempo y paciencia para este ser que se desconoce hasta a sí mismo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una guitarra sin música.

¿Y qué más le puedo pedir a esta vida?

Sobre la categoría de virus, bacteriófagos, y demás formas "abióticas"