Mente.
Nauseabunda realidad. Impotente tristeza. Inútil rabia. Ácidas lágrimas. ¿Desesperación? Agonizante ser. Cansado viajero. ¿Exagerado narrador de su propia historia? Dudas, dudas, dudas y más dudas.
¿Quieres irte ya? ¿Te vas poco a poco? ¿Quieres huir de mí como quien huye de la peste? Lo he vuelto a hacer, he convertido de nuevo un gusto en una droga. ¿Por qué soy tan propenso a las adicciones? ¿Acaso mi vida está tan vacía que tengo que exprimir todo y a todos para mantenerme un rato más erguido?
¿Tan mísera es mi existencia? Maldito llorica, cállate de una vez. Deja de revolcarte en tu propia mierda como una bestia. ¿Qué carajos esperabas, inútil? ¿Qué la vida fuera un sendero de rosas, qué te trataría con clemencia durante un rato? JAJAJAJA, triste iluso. Te crees una ánima condenada y no has hecho más que cortarte con un folio. Qué tristeza me da al ver lo bajo que has caído. Te dije que no podrías sobreivir sin mí, ¿recuerdas? No te preocupes, ya estoy yo para recordártelo. Ya lo sabes, soy el único al que siempre tendrás. Soy el único con el que tendrás que vivir aunque no quieras. Yo soy tu propia mente, y tú no eres más que mi triste y rota marioneta. Y luego te extrañas cuando la gente sale despavorida sin decir adiós, pobre animalillo. Pero ya sabes, tienes otra manera de seguir. Puedes poner el piloto automático y cederme el control un rato, digamos...el resto de tu vida, ¿te parece bien? Tú duermes y yo avanzo, ¿acaso no es esa una magnífica solución? ¿Qué si estás loco preguntas? No, no, no, tú no estás loco. No tienes permitido enloquecer, lo sabes. Mientras tengas las riendas tienes que seguir en la realidad, con eso no puedo ayudarte.
Comentarios
Publicar un comentario