Osadía.
Tuve la osadía de soñar que amaba a alguien en un mundo que no atiende a razones ni deseos.
La mayor osadía es la de soñar, pues de ella surgen todas las demás, si no hay hubiera sueños, si no hubiera deseos, si no hubiera esperanzas...todo sería más fácil, supongo.
Ansiar algo que está fuera de tus posibilidades...que amargo regusto es ese. El esfuerzo no siempre podrá llevarte a tu objetivo, esa es una realidad que tengo que aceptar.
Nunca podré surcar los cielos...como tampoco podré luchar contra la corriente de una cascada. ¿Tendré que contentarme de nuevo? Supongo que sí, habrá tristeza, habrá dolor pero luego vendrá la apatía...¿acaso es mejor?
Asimilando poco a poco la realidad, punto por punto, palabra por palabra, sentimiento por sentimiento...
No todo es malo, desde luego. Al menos he encontrado a alguien real, alguien bueno que no busca mi sufrimiento, ni creo que me abandone con crueldad. No es de esas, ¿he dado, por suerte o casualidad, con un trébol de cuatro hojas?
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