Oscuridad.

Deja que la desesperación penetre por cada uno de tus poros, hasta que la oscuridad sea completa y no quede ni un ápice de luz. El veneno inoculado por el mundo recorre tus venas y las contamina, al igual que un cadáver contamina las aguas de un río. Lo escupirás cuando la disolución esté sobresaturada, tendrás que hacerlo. No se puede vivir con tanto veneno en el cuerpo. La pregunta es: ¿hacia dónde apuntarás para lanzar tu fatídica bomba; hacia el mundo, hacia su gente, hacia un yermo, hacia ti mismo? El veneno es un ácido que te corroe hasta el hueso, no hay huida posible. Tendrás que ser fuerte, tendrás que mantenerte fiel a los principios que en su día juraste lealtad. Eres una bestia, mas no un ser irracional.


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