Pensamientos.

No eres cariñosa, lo sé. Pero el hecho de que te acuerdes de despedirte es una ayuda muy grande para el mal rato que estoy pasando. Quizás el mensaje fue sólo la forma de hacer que un cansino se callara de una vez, pero me niego a creer eso.

No voy a encontrar a nadie tan paciente como tú. La gente ya no intenta solucionar las cosas, ,simplemente se alejan unos de otros sin girar siquiera la cabeza. También es por eso que has calado hondo.

Es complicado convivir con mi propia mente, no podría hacerlo con la tuya y la mía juntas. No soy capaz de razonar más allá de mi propia persona, si me dices una cosa siempre voy a creer que piensas eso. Nunca le busco doble sentido a tus palabras, no sé si es bueno o malo.

Un ser infinitamente roto liga su destino y su felicidad a otra entidad, objeto o afición con la esperanza de juntar las piezas del rompecabezas que supone su existencia. 

Soy un ser egoísta, te confesé lo que sentía sin el menor cuidado ni delicadeza, y seguí siéndolo al tratar de empezar algo que no podía ser. Me he dado cuenta del error con tu ayuda. Estoy intentando remediarlo. Ahora solo trato de disfrutar con tu compañía, créeme  por favor.

Creo que estoy cambiando. No es un cambio brusco o desordenado, es un cambio progresivo en el cual me percato de cosas que antes desconocía o que ignoraba a propósito.

Y siento que te estás yendo, y eso me parte. Siento que te alejas, y eso me quema. Sólo dime si tienes intención irte, hablemos la próxima vez.

¿Qué ha cambiado? ¿Ya no sirvo? ¿Ya me han cambiado de nuevo, tendré que quedarme en el cajón de los juguetes olvidados otra vez? ¿Podríamos hablar?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una guitarra sin música.

¿Y qué más le puedo pedir a esta vida?

Sobre la categoría de virus, bacteriófagos, y demás formas "abióticas"