De animales a dioses: ¿Quién es siervo de quién?

Sapiens, De animales a dioses de Yuval Noah Harari, Revolución agrícola, página 98. 

¿Quién sirve a quién; las plantas y animales a nosotros, o nosotros a plantas y animales?

¿Quién ha sido el verdadero beneficiario de la revolución agrícola: las plantas y animales o nosotros?

Los humanos cambiamos nuestro modo de vida de forma radical, ya no teníamos que buscar los alimentos pero teníamos que pasar más horas trabajando el campo y cuidando de las plantas, velando por los animales (de la metereología y los depredadores) y trasladándolos de terrenos para su alimentación. Cambiamos una alimentación variada, suficiente y menos esforzada por una basada en uno o dos alimentos, insuficiente en nutrientes, que requería más tiempo y esfuerzo, y que era más propensa a su derrumbe dadas las inundaciones, sequías, epidemias, depredadores, agresiones de bandas vecinas...

(También cabe recalcar que al adoptar un modo de vida sedentario, y abandonar el nomadismo, se queda necesariamente ligado a la tierra y zona en la que se asientan, y cualquier desastre improvisto puede generar el colapso de esa población, al contrario que los nómadas ya que cuando una zona era desprovista de sus recursos, los mismos nómadas se trasladaban a nuevas localizaciones, o a unas previamente conocidas pero con sus recursos reestablecidos.)

Las diferentes especies de plantas (trigo, patatas, arroz) que no estaban muy asparcidas por el globo, y que sólo se podían encontrar en localizaciones específicas, han pasado a ser las protagonistas entre sus congéneres. Antes el trigo no era más que una planta más, ahora se pueden encontrar miles y miles de kilómetros cuadrados en las praderas estadounidenses y eso que antes de la acción humana ni siquiera se podía encontrar trigo en América. 

El trigo ha sabido jugar muy bien su baza y ahora nos tiene, literalmente, comiendo de la palma de su mano. Esta "verdad" se puede extrapolar a muchos otros ejemplos; arroz, mijo, cebada...también en animales como los cerdos, vacas y pollos.

(Ojo: No hay punto de comparación entre la gigantesca devastación que realizaron los antiguos sapiens con las actuales. Allá donde los humanos ponían un pie, la mayor parte de especies se extinguían, ya fueran grandes o pequeños mamíferos, aves, insectos o reptiles se evaporaban de la faz de la Tierra.)

A base de extinguir especie por especie, y preservar aquellas más dóciles y favorables, los actuales animales domésticos pudieron hacerse un nombre en la lucha por la supervivencia y conseguir unas ventajas que ya quisieran tener muchas otras especies, y es que, siendo claros, dependemos tanto o mas de las vacas como ellas de nosotros; estamos mutuamente ligados, ¿podríamos sobrevivir sin ellas?

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