Decisiones.

Cada pecado cometido equivalía a una lágrima más, entonces todas las lágrimas derramadas se convirtieron en nueva leña para quemar.

Un fuego que propiciaba el cambio, cambio para ser mejor; mejor persona, mejor individuo, mejor amigo, mejor conmigo y mejor para ti.

Supongo que esto es un "hasta luego", no creas ni por un instante que esto es un "adiós". Estaré ahí aunque no hablemos, estaré ahí aunque no quedemos, estaré ahí aunque no sepamos el uno del otro, estaré ahí siempre que me lo pidas.

No olvidaré ningún momento, que los buenos se conviertan en el aliciente para alcanzar el objetivo y los malos en la forma de alcanzarlo, así como los golpes endurecen los huesos, los usaré como potencial de mejorar.

Situaciones difíciles requieren decisiones difíciles y mucho coraje para llevarlas a cabo, que tu voz temblando de tristeza, cansancio, impotencia y quizás un poco de rabia se convierta en una pesadilla que no pueda ignorar.

No te convertirás en recuerdo, ni en sombra, ni en polvo ni en la nada, seguirás siendo parte de mis pensamientos cada día. Creo que seré un espectador hasta que llegue el momento.

No hay nada más ruin que dañar a las personas que te quieren y aprecian. Por eso creo que debo alejarme unos días al menos para reflexionar sobre mi conducta, tres días creo que serán suficientes, si decides que deben ser meses no sé lo que haré. Sea cuál sea la decisión no olvides que siempre estaré para ti, te quiero.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una guitarra sin música.

¿Y qué más le puedo pedir a esta vida?

Sobre la categoría de virus, bacteriófagos, y demás formas "abióticas"