Palabras.
Las intenciones sin acciones no son más que palabras vacías. Una intención que no puede sostenerse por sí misma y que necesita el peso de las palabras para mantenerse erguida.
Así no se hacen las cosas, de poco sirven las promesas incumplidas, de poco sirven las disculpas reiteradas, de poco sirven las intenciones defraudadas.
Te he pedido muchas veces perdón, ya no debe significar nada que te lo diga una vez más. No quiero tener que hacerlo de nuevo, por eso voy a cambiar de conducta. No quiero ser más ese niño chico que se enrabieta si el mundo no va cómo quiere.
La he cagado muchas veces, no sólo contigo. Tenías razón cuando dijiste que hacemos daño a las personas que nos quieren, y adulamos a las que nos tratan mal.
No quiero justificarme, no quiero excusarme, no quiero seguir cagándola. Desgraciadamente no sé dejar de hacerlo, entro en un espiral de rabia e impotencia que me lleva a decir cosas que nunca deberían ser dichas por nadie.
Ya te lo dje, no me considero buena persona. Tengo más de malo que de bueno, supongo que tendré que ir cambiándolo en el camino.
Comentarios
Publicar un comentario