Personas.
Admítelo de una vez, ninguna persona es perfecta. Tu princesa, antes que princesa, es persona por ende no es perfecta.
¿Importa realmente? ¿Acaso era necesario aclararlo? Claro que no, pero tampoco es necesario que alguien o algo sea perfecto para amarlo.
Y yo me debato entre el querer amarte y el quería amarte. Yo diría que quiero amarte día tras día, pues creo que así se llega al amor de toda la vida: no se planea sino que ocurre simplemente.
Lo más apropiado sería decir que quería amarte, haciendo gala de que ya no te amo pero tengo que dejar de engañarme, no sé si alguna vez dejaré de hacerlo.
No se deja de amar nunca al ser amado, ni siquiera por medio del odio. Los recuerdos siempre están al acecho, expectantes al momento de mayor debilidad para destruir lo construido, partiendo así desde el punto de partida.
Como el castigo de Sísifo, una tarea que nunca acabará del todo.
Comentarios
Publicar un comentario