Parménides.
Todo existe, todo es Uno, todo es la misma sustancia. No hay creación, no hay cambio, no hay destrucción. Todo es increado, inmóvil e indestructible. Todo es el Ser y el No-Ser ni existe ni podrá existir, el cambio no existe realmente, es una mera ilusión de los sentidos. Los sentidos nos desorientan y nos hacen alejarnos del camino de la verdad para entrar al de las opiniones.
*Parménides, cansado de la actitud de sus contemporáneos, se comportaría y hablaría con un marcado orgullo. Su rival, Heráclito, ha vuelto a enfrentarse abiertamente a su filosofía, como represalia le regañaría como haría con un niño o un aprendiz empecinado que no sabe ver cuando su pensamiento está errado. Trataría, por ello, de refutar sus ideas mediante la argumentación.*
Presta atención, Heráclito, pues sólo lo diré una vez y no volveré a repetirlo. Estoy cansado, casi exhausto, de tener que lidiar día sí y día también con vuestras incongruentes y, cómo no, cambiantes ideas. Un día traéis viento a mi puerta, otro día agua y ahora tú vienes con fuego...¿acaso mañana me traerás una piedra? Me dirás: "Mira Parménides, el camino de esta piedra es rodar y desprenderse". Y yo tendré que decirte: "No, la piedra Es y seguirá Siendo aunque digas que ha cambiado, ¿acaso no ves que todo es la misma sustancia, acaso no ves que tus propios sentidos te están engañando? ¿Tan complicado resulta darse cuenta de que nada cambia y que el Ser siempre existirá inmutable, increado e indivisible mientras que el No-Ser no existe ni existirá, cómo podría sino surgir "algo" de la nada?
Buscas, buscan y buscáis sin descanso un arjé, queréis un origen, una razón, una ley...exijis armonía a un universo entrópico, caos tiránico, desorden en el propio desorden, no encontrasteis vuestro principio y acabasteis afirmando que incluso este transmuta. ¿No veis que vuestros ojos os han dejado ciegos? Incluso has acabado desviándote del camino de la verdad para adentrarte en el de las opiniones. Mírate, extasiado por meras ilusiones, empapado de nada en realidad, diría que ya no sois ni la sombra de lo que solíais ser mas siempre habéis sido esto: nómadas ansiosos de un hogar.
Quizás lo que Parménides quería decir con que no hay cambio es que, en esencia, un objeto Es el mismo y a su vez Es toda las posibilidades que puede ser. Algo así como: la madera no se transforma (cambia) en silla, sino que la madera Es silla porque, en esencia, lo Es. Se podría argüir que ese potencialidad necesita de una "acción" (un cambio) para producirse. La cuestión, pues, entra en cuestiones de balances: ¿qué pesa más; la idea de qué en esencia hay una potencialidad innata, o qué dicha potencialidad está supetitada, necesariamente, por un detonante? Quizás la religión y demás creencias de la época pudieran facilitar la proliferación de la primera idea, considerándola más adecuada con las características de la época en cuánto a la esencia de las personas y objetos.
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