Y siempre.

Y siempre, siempre, siempre decimos que este será el último, el último café, el último cigarro, el último abrazo, la última cerveza, la última partida...la última oportunidad, la última esperanza, el último amor. Y es que somos unos maestros en hiperbolizar nuestra existencia.

Yo mismo dudo muchas veces sobre si esta amalgama de desesperación, furia, derrotismo y decadencia es simplemente el fruto de una existencia vacía que busca llenarse. Sentir, sentir que al menos se está vivo, sentir quizás que todavía se es humano. 

Habrá personas a las que querer, a las que amar, a las que acompañar, a las que ayudar, a las que dejar que te ayuden...Entiendo que es necesario reconfortarte de algún modo cuando se pierde a alguien muy querido y se cae en la miseria, pero creo que dar por hecho que hay algo mejor detrás de la puerta hace que abras los brazos y salgas corriendo. 

Es triste darse cuenta de que cada uno tenemos un momento y lugar en la vida de los demás, que no importa cuánto tratemos de alargar el momento del adiós, este siempre llegará. Mas no llores, hijo, lo importante es el camino, no el lugar de destino, y lo que importa es que al menos ella sea feliz.

Ya sé que nadie te aviso de que extrañar es el precio que pagamos por amar, te recuerdo que yo también soy tú, tonto. La vida continua, el mañana siempre llega. Cada vez hay menos luz en el firmamento, las paredes comienzan a enfriarse, algunos no dan cuenta de las horas y otros no se pierden un sólo minuto. 

Estiré demasiado, ahora toca pagar y arreglar los desperfectos. Quizás así consiga que me mires como antes, quizás así no siento que cada día la cago más. Me agencié un terreno que no me pertenecía, exijí algo que me habían cedido por alguna razón...¿sería simplemente físico o había amor, ternura o cariño?

No hice lo que debía, no dije lo que debía, no demostré lo que quería demostrar. Ahora sólo espero que esos ojos vuelvan a brillar, y tu sonrisa ilumine la tristeza que suelo guardar. Será díficil volver a ganarse algo que conseguí de chirípa, pese a mis estupideces, pese a mis malas formas...quizás todo tenga que volver a ser como antes, quizás así podamos estar como antes, quizás así no sienta que te apartas por miedo a.


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