Ocio 3#

Subsistimos, a duras penas, en un entorno inclemente. Un páramo que nos recuerda en todo momento que no pertenecemos a él, somos lacras aferradas a la vida. Si podemos disfrutar de nuestro tiempo es gracias en primer lugar al titánico esfuerzo de los seres que nos precedieron, y a posteriori a nuestra continua pugna por mantenernos conscientes. Si de algo tiene carestía el mundo es de ocio. 

La naturaleza no hace nada en vano. ¿Es acaso la finalidad última de la naturaleza el tener ocio? ¿No sería maravilloso y aterrador el poder pensar que los miles de millones de años, pasados y venideros, de selección natural, de mejora del individuo, de perpetuación constante de la vida, son las medidas necesarias para que tengamos ocio?


Comentarios

Entradas populares de este blog

Una guitarra sin música.

¿Y qué más le puedo pedir a esta vida?

Sobre la categoría de virus, bacteriófagos, y demás formas "abióticas"