Toro de Falaris
Qué imaginación tenemos en lo que a infligir dolor a nuestros semejantes se refiere. No me sorprende que lleguemos a fabricar un toro metálico, que encerremos dentro a nuestra víctima y que prendamos un fuego bajo él. Expectantes al espectáculo que ofrece su vista.
Hasta que sus gritos sean inconfundibles con los de un animal agonizante. Piel despellejada y pegada a tiras en el metal al rojo. Delirio borboteando por cada poro de su ser. ¿Por cuánto tiempo te podrás mantener cuerdo en esas condiciones? ¿Qué pecados debe cometer un hombre para que se le infligera tamaña tortura?
Comentarios
Publicar un comentario