Posutilitarismo

Quizás soy un prepotente y un pedante por tratarte como a un crío, pero no puedo evitar preguntarme que pasaría si tu posutilitarismo fuera usado para el mal. Imaginemos por un momento que una sarta de lunáticos y psicópotas decidieran que es ético convertir al mundo en un gigantesco campo de concentración porque, indefectiblemente, los humanos tienen que ser protegidos de sí mismos.

Quizás a través de muchos pequeños actos, de pocas grandes personas acarren un cambio de rumbo en este caótico planeta. ¿Qué valoras más: tu libertad o tu seguridad? ¿Preferirías vivir en una jaula de oro o en un páramo sin barreras? Creo que al final cada uno debe tener el coraje necesario para responder esa pregunta. Me pregunto, ¿cuántos podrían realmente elegir de encontrarse en esa situación?

Quizás el término propicio es más bien felicidad, ¿valoras más tu libertad o tu felicidad? Puede que la respuesta esté muy polarizada, no obstante creo que habrá muchos ilusos que escogerían la libertad pues pensarían, equivocadamente, que tienen alguna posibilidad de alcanzar la felicidad en un mundo inhóspito. ¿Acaso crees que la naturaleza regala algo?

La naturaleza no es cruel sólo le concedemos cualidades humanas cuando nos vemos reflejados en sus actos. No hay que olvidar que el universo es abrasador y helado, tóxico y nocivo, axfisiante y sofocante. Realmente es un espacio inhabitable en el 99% de su inmensidad, y no es que hayamos dado con un filón, dentro de las extremas condiciones que el universo podía poner sobre la mesa, simplemente  era la mejor opción. La vida ha ido abriéndose camino desde hace miles de millones de año, transformando un pedazo de roca más en un exhuberante grano de arena repleto de vida. 

No por ello podemos olvidar que ver un gato atropellado, a otro gatito totalmente congelado por el frío, a seres humanos morir por enfermedades terminales o directamente cediendo por el paso del tiempo, es algo impensable o extraño, esa es la cruda realidad. Aunque duela, aunque se nos revuelvan las tripas por culpa de la escasa humanidad que nos queda, no hay que olvidar que estamos a merced del entorno. O te adaptas de cualquier retorcida forma, o mueres.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Una guitarra sin música.

¿Y qué más le puedo pedir a esta vida?

Sobre la categoría de virus, bacteriófagos, y demás formas "abióticas"